Durante décadas la seguridad se basó en el modelo del castillo y el foso: una vez dentro de la red, se confiaba en todo. Zero Trust rompe con esta filosofía: nunca confiar, siempre verificar.
Los tres principios de Zero Trust
- Nunca confiar, siempre verificar: cada acceso se autentica independientemente de la ubicación
- Mínimo privilegio: cada usuario solo accede a lo estrictamente necesario
- Asumir la brecha: diseñar asumiendo que ya has sido comprometido
Por dónde empezar
- Implementar MFA para todos los accesos
- Revisar y reducir los privilegios existentes
- Segmentar la red en zonas independientes
- Establecer monitorización continua
Para pymes: Empieza con MFA en todos los accesos y revisión de privilegios. Son los pasos de mayor impacto con menor inversión.